Shares

El ausentismo laboral debido a las complicaciones del sobrepeso y obesidad disminuye la productividad de las empresas hasta un 23%. Los programas preventivos promocionales fomentan hábitos saludables de alimentación y mayor control de estas enfermedades mejorando la productividad.

Se estima que aproximadamente dos terceras partes del ausentismo laboral corresponden a un origen médico. Está establecido que el incremento del Índice de Masa Corporal (IMC) condiciona el aumento de la morbilidad asociada a enfermedades crónicas. El IMC proporciona la medida más útil para identificar el sobrepeso y la obesidad en la población puesto que es la misma para ambos sexos y para los adultos de todas las edades.

En el 2015, se estimó que existían 2,3 mil millones de personas con sobrepeso y 700 millones con obesidad. En Latinoamérica los estudios de prevalencia del incremento de peso en distintos estratos y localizaciones oscilan entre el 22-26% en Brasil, 21% en México, 10% en Ecuador, 3-22% en Perú, 22-35% en Paraguay y 24-27% en Argentina.

Tanto la inactividad física como la obesidad, afectan la productividad del trabajador y su salud. Un estudio realizado en Perú encontró que un IMC ≥ 35 kg/m2 estaba asociado a limitaciones relacionadas con la salud en el lugar de trabajo. Las personas moderada o extremadamente obesas a menudo tienen dificultad para moverse a causa de su tamaño corporal y al peso, por lo que están limitadas para realizar adecuadamente sus labores; además, se ha descrito que estas personas presentan episodios constantes de dolor asociado a problemas musculoesqueléticos, dolor en las articulaciones de los pies, las rodillas, los tobillos y la espalda.

  • Faceboook
  • Twitter
  • LinkedIn

Los principales factores de riesgo encontrados para sufrir de obesidad fueron: mayor edad (> 40 años), menor grado de instrucción, malos hábitos alimentarios (exceso de comidas grasas, alto contenido de carbohidratos, poca ingesta de verduras), jornadas laborales más extensas (> 12 horas), poca actividad física y sedentarismo.

La instauración de programas destinados a la prevención y el tratamiento de la obesidad, incluyendo la promoción de estilos de vida saludables a cargo de nutricionistas o médicos sirven como estrategia terapéutica debido a su impacto significativo en la salud pública, en la productividad laboral y en el bienestar de los trabajadores.

Actualmente, estas estrategias vienen siendo implementadas a los trabajadores con el uso de la tecnología a través de la telemedicina y las teleconsultas, así se disminuyen los tiempos muertos y se aumenta la difusión.

Este tipo de programas permiten un control y monitoreo más cercano de los pacientes con sobrepeso y riesgo de obesidad ya que permite ofrecerles a cada uno de ellos tratamientos personalizados enfocados en la prevención.

Shares